El gran debate político del país plantea un proceso constituyente para dos aspectos principales: elaborar una nueva Constitución y transformar el marco institucional del Estado. Podremos tener una maravillosa Constitución (la que tenemos es una de las mejores) y al día siguiente cuando esa nueva Constitución sea aprobada en referéndum (no tengo dudas que será aprobada) los ecuatorianos comunes, se nos ha dicho, nos volveremos honestos, probos, sabios; también los miembros del Tribunal Constitucional, los jueces, los fiscales y los funcionarios públicos. |