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Año 1 - Número 9 - Septiembre de 2007 - Guayaquil, Ecuador
El gran  debate  político  del  país  plantea  un proceso constituyente para dos aspectos principales: elaborar una nueva Constitución y transformar el marco institucional del  Estado. Podremos tener una maravillosa Constitución (la que tenemos es una de las mejores) y al día siguiente cuando esa nueva Constitución sea aprobada en referéndum (no tengo dudas que será aprobada) los ecuatorianos comunes, se nos ha dicho, nos volveremos honestos, probos, sabios; también los miembros del Tribunal Constitucional, los jueces, los fiscales y los funcionarios públicos.
La   no    exigencia    de patrocinio letrado  en el procedimiento administrativo sostiene, que obligar al administrado a presentarse ante la Administración con un abogado, importaría establecerle una carga económica y sentaría un criterio corporativo al asegurar a los letrados una fuente de trabajo. La idea que propicia la no exigencia de abogado en el procedimiento administrativo, es el refugio de quienes no permiten una adecuada defensa de los ciudadanos, o aun peor, en muchos casos, es la coartada de los arbitrarios para vulnerar los derechos del administrado.
 
Contenido
· Javier Indalecio Barraza
Un imperativo jurídico: Todos tenemos derecho a ser asistidos por un abogado
· Jaíme Rodríguez-Arana
El estado de derecho
· Diego Sherriff
Internet: ¿Ángel o Demonio?
· Marco Elizalde Jalil
La capacidad legislativa de las regiones autónomas
· Danilo Icaza Ortiz
Aclarando conceptos: descentralización y desconcentración
· Diego Martínez
No a una constitución “contra natura”
· Felipe Cabezas-Klaere
¿Qué significa vivir en un estado de derecho?