¿Que?
Una publicación de
Goberna & Derecho
 
Contenido
Regresar a la edición actual
Joffre Campaña M.
¿Disolver el Congreso?
Ma. Alejandra Muñoz Seminario
Hacia dónde vamos los ecuatorianos?
Dr. Carlos E. Delpiazzo
La transparencia como antídoto de la corrupción
Alex Mejía
Los gringos y el "free speech"
Jaíme Rodríguez-Arana
Globalización y desigualdades
Azucena Rivera de Espinel
La educación pública que necesitamos
Aparicio Caicedo
Constitución de los Estados Unidos y Libre Comercio
Diego Sherriff
Reconocer al mejor
Entrevista
Al Dr. César Coronel Jones
El periódico GOBERNA
Ediciones Anteriores
 
Año 1 - Número 8 - Agosto de 2007 - Guayaquil, Ecuador
Regresar al inicio

RECONOCER AL MEJOR

Por Diego Sherriff
• Consultor Internacional en Estrategias de Comunicación.
• Periodista argentino. Postgrado en la  Universidad de Navarra, España.

“Reconocer al mejor”, se titula una nota aparecida recientemente en la revista del diario La Nación de Argentina. No se trata de política ni de fútbol, temas exclusivos de quienes habitan ese país. El articulo refiere a  “Britain's got talent” un concurso realizado por la televisión británica, similar a cantando por un sueño; un especie de Factor X u Operación Triunfo. Allí, miles de participantes enfrentan un jurado que elige a unos pocos. Desfilan excéntricos peladitos con “piercings” y peladitas con tatuajes y poca ropa, que interpretan temas musicales de actualidad. “Guapos y guapas” alentados por sus familias que buscan la fama a cualquier precio en tanta mediocridad que invade la pantalla actual.

Entre tantos aspirantes, aparece un cuarentón, de aspecto burgués, rostro insípido, mirada de niño bondadoso y voz temblorosa. Desapacible según los cánones del hombre de las revistas y la TV actual,  que contrasta con la mayoría de los participantes.

Entonces, la actriz del jurado, segura de su belleza le dice: “tú eres Paul, ¿verdad” a lo que él responde con un simple “sí”. Continúa ella: “y, ¿a qué has venido, Paul?”. Y él, con toda franqueza y humildad, con una semi sonrisa nerviosa que trata de ocultar sus feos dientes sin conseguirlo, responde: “a cantar Ópera”.

Los gestos no disimulados del jurado muestran que están cansados para que venga un “gordo horrible” a cantar Ópera que no tiene nada mejor que hacer. El desprecio se entremezcla con el escepticismo de los jueces, mientras las risas del público se hacen notar. No les queda más remedio que escucharle porque para eso estás allí.

Es cuando Paul Potts,  un Gales vendedor de teléfonos celulares comienza a cantar  Nessun dorma, de Turandot, la ópera póstuma de Giacomo Puccini. Su glosa es solemne y el registro de su voz es magistral, tanto que los sonidos inundan el auditorio con el sentimiento que le pone para interpretarla. En segundos estremece a los más sensibles que comienzan a soltar las primeras lágrimas, pero luego contagia a la totalidad del auditorio joven y adulto que se ponen espontáneamente de pie para aplaudirlo. El jurado no solo se sorprende sino que también queda estupefacto, fascinado y hasta conmocionado en suspiros. El participante esta a punto de llorar.

Paul logra llegar a la final del concurso que  otorga un premio de 100.000 libras y una actuación ante la reina Isabel, durante la Royal Variety Performance.

El breve video, dice la nota de la revista de La Nación, fue visto ya por varios millones de personas y vale la pena verlo en http://www.youtube.com/watch?v=9oxTy7KIAaA

Semana después, interpretando Con te partirò, popularizada por Andrea Bocelli, gana el concurso monopolizando el voto telefónico de los televidentes británicos.

Su disco es el cuarto más vendido en Amazon.com y su fama ha dado la vuelta al mundo entero. Pero Paul no ha cambiado. Sigue siendo el mismo bonachón que despierta simpatías con su mirada sencilla y pura.

Esta historia, rescatada a grandes trazos por la revista argentina, ilustra el arrasador poder de la belleza interna para atrapar y conmover, aun a quienes parecen desatenderla.

Esta historia, distribuida bajo el titulo de ESPECTACULAR en centenarias cadenas de e mails, nos confirma a quienes consumimos excesos de vulgaridad en la TV, que no debemos perder la esperanza en el espíritu humano. Nos vuelve a ratificar, que la persona humana cuenta con reservas inagotables que le permiten reconocer lo mejor que él mismo apetece, aunque no lo demuestre.

Este “gordo horrible” pero humilde, nos ha dado una lección a todos, particularmente a quienes juzgan por la rápida y tantas veces engañosa apariencia física.

Ojalá…, me quede pensando luego de ver su video, en adelante y en cada accionar de nuestras vidas y porque no en cada compromiso, el mismo espíritu junto a la razón que debiera dominarnos, nos permitan reconocer a los buenos tenores que circundan por nuestra vida y porque no, por nuestra impuesta, avergonzada y chabacana política Latinoamericana.

© Copyright 2009 - Periódico Mensual GOBERNA, una publicación de Goberna & Derecho