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Año 1 - Número 7 - Julio de 2007 - Guayaquil, Ecuador
 

En definitiva, el consejo de Maquiavelo se sigue al pie de la letra. Lo que el gobierno no ha tomado en cuenta es que el Ecuador no es la Italia de Maquiavelo y que la sociedad ecuatoriana y la guayaquileña, sin lugar a dudas, no acepta ni Príncipios ni Reyes

Joffre Campaña M.

 

Si no vivimos un régimen de miedo, respondan con sinceridad si ustedes se atreverían, cuando pase la caravana del Presidente, a hacer público algún gesto no ofensivo ni grosero, pero que implique que no están de acuerdo con él.

Alejandra Muñoz

 

La diferencia entre autonomía y autarquía, es que la primera es de tipo político y se caracteriza por el ejercicio de la potestad legislativa, mientras que la segunda es de tipo administrativo caracterizada por ejercer la facultad reglamentaria, más no la facultad legislativa.

Danilo Ycaza Ortíz

Nadie
amordaza a Guayaquil
¿Qué podría pensarse de un país en el que sólo saliera a la luz lo que le interesa al gobernante?. ¿Qué podría pensarse de una sociedad en las que sólo tiene acceso al espacio de la deliberación pública quien se arrodille ante el poder?.

DIVIDIR PARA REINAR

Príncipe Maquiavelo

En el capítulo III titulado “De   los  Principados Mixtos”, de la clásica obra de Nicolás Maquiavelo: “El Príncipe”, puede leerse la siguiente recomendación: “El príncipe que adquiere una provincia, cuyo idioma y cuyas costumbres no son los de su Estado principal, debe hacerse allí también el jefe y el protector de los príncipes vecinos que sean menos poderosos, e ingeniarse para debilitar a los de mayor poderío”. Esta cita y el capítulo en su integridad, dio lugar a que se escriban miles de páginas y constituyó una de las más estudiadas en el mundo de la política, dando lugar a que se acuñe una expresión sumamente famosa: “dividir para reinar”.