¿Que?
Una publicación de
Goberna & Derecho
 
Contenido
Regresar a la edición actual
Joffre Campaña M.
Responsabilidad de la Administración Pública por los actos lícitos de sus funcionarios

Alejandra Muñoz Seminario
El país del nunca jamás
Informe
Ab. León Roldós Aguilera sobre la amnistía del Dr. Gustavo Noboa B.
Aparicio Caicedo
Palestina en el Putumayo
Rafael Domingo
Abogados y jueces, senderos que se bifurcan
Entrevista a:
Alejandro Garro: “Debería haber una justicia universal”
Fabio Pulido Ortiz
La Jurisdicción Dual en Colombia
Felipe Cabezas-Klaere
Desconstitucionalización del estado
Luis Sanchez Baquerizo
Cómo justificar el voto obligatorio
Tomás Peribonio
Integración regional en duda
El periódico GOBERNA
Ediciones Anteriores
 
Año 2 - Número 15 - Marzo de 2008 - Guayaquil, Ecuador
Regresar al inicio
Por: Tomás Peribonio
• Ex-Ministro de Comercio Exterior del Ecuador.

INTEGRACION REGIONAL EN DUDA

La fragilidad en nuestra Integración Regional es la co-responsable de las reacciones agresivas y aventuras bélicas de algunos de nuestros líderes Latinoamericanos. Cuando las organizaciones Sudamericanas tengan un verdadero rol integracionistas y sus objetivos sean los mismos para todos, podremos buscar en ellas, una asistencia real para solucionar conflictos entre los Estados, o probablemente las disputas y falta de entendimiento serían de menor intensidad y menos dañina. La ALADI, CAN, MERCOSUR y por último, la reciente declaración política de UNASUR están cada día más debilitadas y hasta podríamos decir que anuladas. Tenemos que buscar a través de estas organizaciones la manera de crecer juntos, complementar nuestras economías, ser más competitivos, invertir en tecnología, etc., pero no tratar de implementar fuerzas o comisiones militares permanentes como las propuestas por uno de sus líderes. No existe duda que en el conflicto de los días anteriores existió una violación a la soberanía de un Estado, pero no sería lógico pensar que existiendo una unidad de criterio sobre un enemigo común, se actúe conjunta y coordinadamente? O este enemigo es distinto para cada país porque se los define o se lo clasifica con diferentes adjetivos?. Los tratados internacionales deben tener mayor preponderancia en la relaciones entre las Naciones, estamos frente a una amenaza poco democrática y nada legal.

Nuestra Región está en peligro permanente, nuestros países andinos tenemos demasiados problemas de pobreza e inestabilidad en general para agravarlos con guerras o acciones bélicas. No podemos permitir, bajo ninguna circunstancia, que los problemas internos de un país sean exportados, tampoco intervenir sin ser invitado en problemas ajenos, eso es la base del respeto soberano entre los pueblos. Es importante mantener los principios y valores que conlleva el concepto de soberanía y en este caso particular del conflicto entre países andinos, se debe repudiar el ataque y violación a un territorio soberano, exigir explicaciones y aclaraciones al violador, reclamar garantías, pedir disculpas públicas, pero lo más importante y prioritario es fortalecer las instituciones y mecanismos que permitan la intervención inmediata para solucionar los conflictos regionales. Con la adrenalina del momento no podemos perder el objetivo de paz y desarrollo para los pueblos de la región. El enemigo no ha cambiado, y sin una verdadera integración, difícilmente podremos defendernos de tantos riesgos y peligros latentes en la región.

El ambiente continúa siendo tenso, las disculpas públicas no son suficientes y se reitera la falta de confianza entre mandatarios de la zona, por lo tanto tenemos que visualizar con claridad que toda crisis trae factores multiplicadores extremadamente negativos.

La OEA ha salido fortalecida en este conflicto, han actuado rápida y eficientemente y por lo tanto se debe buscar agilidad en el proceso de solución de conflictos regionales. Desde el seno de la OEA y ojala que en la próxima reunión de Cancilleres se pueda resolver sobre la creación de una comisión especial y permanente de vigilancia, no militar y menos armada, que permita monitorear los problemas regionales y plantear soluciones de carácter independiente. Hoy existe una voluntad política de los mandatarios de la región para bajar las tensiones. La conformación de esta comisión permanente de vigilancia debe ser respetada irrestrictamente por las partes, debe tener total libertad y respaldo de los países de la región, se deben nombrar personas de una intachable trayectoria pública en la región y buscar financiamiento de la comunidad internacional para su manejo y gestión. En pocas palabras, se debe mediar, pero jamás tomar partido.

Para ser prácticos en la búsqueda de mecanismos de solución permanente a este y otros conflictos en la región, se deben presentar ideas innovadoras y de buena voluntad entre las partes. La OEA debe liderar en este momento el proceso, integrar a los organismos regionales y tender puentes de entendimiento entre las partes.

Como soy especialista en temas económicos y comerciales, y además tengo el convencimiento que los pueblos de la región crecen y se desarrollan a través de un comercio cada vez más exigente mundialmente,  debemos propiciar un ambiente de paz, tranquilidad y marco jurídico estable. 

Un comercio fluido y sin mayores obstáculos ni barreras entre nuestros países ayudaría a la integración de las Naciones Latinoamericanas, es indispensable que la intervención y mediación diplomática asegure una normal relación en los ámbitos comerciales, industriales y financieros y que no se afecte la libre circulación de personas en la región. La integración nace de las buenas relaciones comerciales y luego se desarrollan los demás aspectos de una verdadera, sincera y transparente integración regional en lo político, económico, cultural, social, educativo, etc.

© Copyright 2009 - Periódico Mensual GOBERNA, una publicación de Goberna & Derecho