
¿Cómo evalúa el primer año de gestión del Presidente Rafael Correa?
Hay aspectos positivos y negativos. El aspecto positivo más importante es que se ha sepultado a la partidocracia, basada fundamentalmente en el contubernio entre los socialcristianos y la Izquierda Democrática que había establecido un régimen dictatorial desde hace diez años con la destitución de Bucaram. Prácticamente el régimen de derecho no ha existido a mi modo de ver.
¿Qué es lo que había entonces en el país?
Se ha utilizado la justicia para buscar la impunidad de los socios de la componenda, y para perseguir a los enemigos. Igual, los órganos de control han estado al servicio de esta mafia. El Congreso ha sido el que ha ejercido el poder y aquí hay un régimen presidencial teórico, porque en la práctica ocurría que todos los presidentes elegidos por el pueblo eran destituidos inconstitucionalmente por las mayorías móviles, eso quiere decir que ni siquiera tenían una mayoría absoluta otorgada por el pueblo, sino que la ejercían en función de componendas y repartos, y esto estaban absolutamente todos, desde el PSC hasta el MPD, a cada uno le daban su tajada, los unos se llevaban más, por ejemplo el PSC y la ID los botines políticos en las empresas eléctricas y telefónicas, el botín petrolero, y a los otros les daban migajas pero les daban, las preasignaciones, fondos para las universidades, puestos en el IESS, o la entrega de la educación al MPD, todo era parte de un gran pastel.
¿Cuál es la relación de ese escenario con la gestión del gobierno actual?
Precisamente que toda esa mafia fue castigada por el pueblo, lo positivo es que haya surgido un líder como Correa que ha creado un sistema con el cual yo estoy de acuerdo: el sistema de la controversia. Eso ha logrado que la gente despierte, aquí la gente estaba resignada a que había un dueño del país que era el señor Febres Cordero y todo el mundo estaba esperando que se muera, Correa lo derrotó en las urnas como debía ser, eso es correcto y positivo para el país. También es positivo que haya controversia porque eso permite que la gente que antes era indiferente, que le apestaba la política, ahora se preocupe por la política. Pero viene la parte negativa. El problema y la preocupación es que la parte constructiva de la revolución ciudadana está fracasando a mi entender. Ha funcionado la parte de la demolición del antiguo régimen, pero en la edificación de un nuevo régimen estamos viendo fallas estructurales gravísimas.
¿Cuáles son esas fallas estructurales?
No se ha perseguido la corrupción de la partidocracia, no hay ni un solo ladrón de la partidocracia en la cárcel. Cuando hablamos de la partidocracia hablamos de los gobiernos, por ejemplo el último gobierno el de Alfredo Palacio del cual fue parte Correa. Por otro lado los entes del estado que estaban en manos de la mafia siguen funcionando igual, es decir, Petroecuador sigue siendo un nido de ratas, igual ocurre con las empresas eléctricas y telefónicas, continúan las pérdidas negras, los bypass, ahí no ha pasado nada. El gobierno es un gobierno quema llantas, tira piedras, que prende fogatas en la calle, que distrae a la opinión pública pero en términos de moralización, de combate a la corrupción tiene cero sobre diez; en términos de administración tiene cero sobre diez porque no ha hecho nada con el IESS, Petroecuador, empresas eléctricas y telefónicas, y ha pasado un año que es tiempo más que suficiente para que un gobierno funcione.
¿Cree que eso se debe a que el gobierno se ha volcado por entero a la parte política? Con el proyecto de la asamblea, por ejemplo.
No. Correa perfectamente podía haber hecho todo lo que ha hecho en la parte política y una buena administración. Lo que pasa es que le da prioridad a la parte política, entonces ha regalado como 300 millones de dólares que es una suma monumental en bonos solidario, de la vivienda, en microcréditos. ¿Para qué? Para beneficiar al pueblo, no. Para comprar votos. Si antes se lo acusaba a Álvaro Noboa de que compraba votos ahora es Correa, es el gobierno. Y el gobierno es mucho más rico que el señor Noboa. El Presidente ha puesto todo su empeño en esta nueva sociedad, pero ya estamos viendo que el diseño de esta nueva sociedad es un diseño que se lo quiere esconder a la opinión pública. A mi entender existe un proyecto de nueva constitución redactado ya por el asesor español de Correa, por Viziano Pastor, que es lo mismo de Chávez, y que se quiere distraer a la opinión pública. Precisamente por eso el plan de Correa consistió en disolver al Congreso. ¿Por qué lo disolvió? Ese Congreso era como decir un escupitajo de la partidocracia tirado en el piso, es decir, que el viento se lo llevaba. Un Congreso de suplentes porque se dio un golpe de estado que dio Correa a través del Tribunal Supremo Electoral y destituyó a los principales, y los suplentes fueron puestos por Correa. Cuando se revelan, lo castigan a Patiño y lo censuran por su presunto peculado en el manejo de la deuda, ahí es que Correa resuelve disolver el Congreso. Además como estrategia chavista porque Chávez hizo lo mismo en Venezuela.
¿Cuál pudo ser el objetivo de la disolución del Congreso?
Al asumir la asamblea funciones que no le correspondían porque el mandato del pueblo fue muy claro, lo que quieren es seguir distrayendo a la opinión pública. Entonces ahora la distraen con la cuestión tributaria, mañana será con las tasas de interés, pasado mañana será con las fundaciones, después con la ley de tránsito y así por el estilo. Entonces con eso van a distraer a la gente y estos señores fueron elegidos para hacer una nueva constitución y sobre eso no están haciendo nada. ¿Por qué?Porque ellos son unos incapaces, son unos esbirros de Correa, puestos ahí por Correa, son unos desconocidos, la mayoría gente de izquierda que no había sido durante diez o 20 años elegidos por nadie, el pueblo nunca votó por ellos, es Correa el gran líder quien le da sus votos y los utiliza como peones justamente para distraer a la gente. ¿Qué es lo quieren ocultar? Que la constitución ya está escrita, por eso las mesas que recorren el país, siguen distrayendo a la gente. Dicen que se van a reunir con el pueblo, pero para qué se tienen que reunir si son ellos los que tienen que saber lo que tienen que hacer, si ha habido tantas consultas desde la época de Palacio y hace poco con la comisión de juristas del Conesup. Lo que van a hacer es como en Venezuela, el último mes alzar la mano y aprobar un texto ya elaborado.
¿Hemos pasado entonces del manejo de la partidocracia a la concentración de poder en la figura de una sola persona?
El sistema de antes consistía en que el poder estaba en el Congreso, y a los presidentes elegidos por el pueblo los botaban, y en su lugar ponían a unos títeres. Ahora es al revés, resulta que el poder está en la Presidencia de la República, el Presidente tiene una mayoría que logró fraudulentamente a mi modo de ver porque estableció el planchazo que él había dicho que no se iba a aplicar, porque gastó 300 millones de dólares en comprar votos, y porque hizo una publicidad abusiva, porque la publicidad igualitaria que era lo justo fue apabullada por la publicidad del gobierno, entonces él (Correa) logró la mayoría. Esa mayoría es de “alza manos”, de amanuenses a su servicio que hace lo que él les ordena lo cual le consta a todo el país, él tiene meses anunciando qué es lo que ellos van a hacer y cuando quieren hacer algo distinto como fue el caso de Dayuma les ordena que no pueden atender ni recibir a nadie. Es un caso dramático. Antes iban a la casa de Febres Cordero los del bloque los lunes a recibir órdenes, y de ahí se iban a cumplir. Ahora es más grotesco porque Febres Cordero tenía 15, estos son 80.
¿Entonces el desequilibrio del poder no se ha superado?
No. Se está pasando de una dictadura de las mayorías móviles del Congreso, a un presidente que ha tenido la entereza de combatir a la partidocracia, ha seducido al pueblo, ha ganado tres eventos electorales en menos de un año entonces todo ese poder lo acumula para sí. Y eso no solamente se ha visto en la política, en cuanto a la asamblea y a disolver el congreso. Los órganos de control son producto de componendas con la partidocracia y él ha dejado a los mismos, incluso el Contralor que no controla nada.
¿Qué opina de la propuesta tributaria del Presidente?
El régimen tributario es un régimen de esclavitud. Él (Correa) lo que persigue es concentrar poder porque elimina las preasignaciones porque era una propuesta del Fondo Monetario Internacional y él siempre ha sido contrario al Fondo. Ahora necesita eliminar las preasignaciones para que vayan los 200 alcaldes del país a besarle las manos, a suplicarle por las asignaciones, eso es concentrar poder.
A su criterio ¿es legítimo el proceso que vivió el Congreso y el fin que tuvo?
Hay una cuestión importante que son los principios. He dicho que el Congreso era como un escupitajo de la partidocracia tirado en el piso y que el viento se lo llevaba solo. Ese Congreso era incapaz de hacer nada contra Correa, contra nadie, estaban temblando, no había necesidad de disolverlo. A mi criterio Correa ha cometido un error porque el Congreso es un filtro donde se deposita toda la porquería de la politiquería de este país. Por eso es que un mes se ha desprestigiado la asamblea, porque cometieron el error de clausurar el filtro, de quedarse sin filtro. Entonces son ellos ahora los que están absorbiendo toda la bazofia de la politiquería nacional. Ahora, lo hicieron de “vivos”, no de tontos, para al asumir las funciones del Congreso distraer a la gente con este circo de dictar leyes que no tenían por qué dictarlas ahora sino después cuando esté redactada la constitución, pero les está saliendo mal el cálculo. Entonces espero que la mayoría que tiene Correa que no es de izquierda, sus esbirros en el Congreso son de izquierda, pero la gente que votó por Correa son los mismos votos de la ID, de Febres Cordero, de Bucaram, de Noboa. Es la mayoría silenciosa de este país que no es ni de derecha ni de izquierda. Entonces si esa mayoría se percata en los meses que vienen hasta que haya el referéndum, de que Correa los ha engañado, los ha estafado, de que no ha perseguido la corrupción, de que no hay nadie de la partidocracia en la cárcel, de que siguen los mismos órganos de control que dejó la partidocracia, la misma Corte Suprema que fraudulentamente nombró la partidocracia, lo lógico sería que ese pueblo reaccione y le diga no en el referéndum.
Respecto del trabajo de los ministros, ¿cómo ve el desempeño?
Para mí el mejor ministro de todos era el de gobierno, Gustavo Larrea. ¿Por qué lo cambia? Porque de repente el ex ministro, como es un hombre pensante, comenzó a tener su agenda propia en derechos humanos. Y por qué estalla lo de Dayuma, es por derechos humanos, porque Larrea era un activista de los derechos humanos. El resto de ministros son gente de medio pelo, hay pocos con capacidad, no se ve que sea ningún ministro bueno. Ahora, él (Correa) mismo los cambia a todos de una forma poco respetuosa. Si bien es verdad que la ex canciller María Fernanda Espinoza no era una excelente ministra, también es verdad que había asumido un reto muy difícil que lo ejerció bien. Creo que la remoción de ella fue absurda porque la persona que la reemplaza ha trabajado en una agencia de viajes, no sé qué tiene que ver esta señora Salvador que es muy respetable pero no tiene nada que ver como canciller.
¿Cree que la gestión del ministro de educación logrará retirar al MPD de la educación?
El ministro Raúl Vallejo fue ministro de (Rodrigo) Borja, de (Alfredo) Palacio, es decir, fue ministro de la partidocracia. Ahora dicen que los profesores no van a ser del MPD, eso es mentira, si eso fuera cierto el MPD hubiera hecho un paro, pero no hizo nada porque todo es un tongo, no van a sacar a nadie, van a ser los mismos. Los exámenes que ahora se van a requerir los tomarán las mismas personas del ministerio que son del MPD. En los últimos diez años el MPD se ha pasado dos años en paro, y cómo es que a Correa no le hacen paro. Y tampoco es por no pelearse con Correa porque el MPD es fuerte y efectivo, su fuerza en el magisterio está porque han conseguido todas las ventajas para los profesores. ¿Quiénes son los van a concursar para profesores? Los graduados de las facultades de ciencias de la educación, ellos salen de las universidades pero el MPD también controla a los estudiantes, a los movimientos estudiantiles de los colegios y las universidades, entonces esos candidatos son en su mayoría afines al MPD.
¿Qué opina del regreso de Ricardo Patiño?
En esta época de confrontaciones Correa necesita a un personaje como Patiño que le ayude, no olvidemos que Patiño y Larrea fueron los que nombraron a la mayoría de candidatos a la asamblea de Acuerdo País. Patiño los conoce más que Correa, por eso es que cuando se inaugura como ministro en la asamblea hizo tres papeles distintos: como ministro, como jefe de bloque de los asambleístas, y organizador de los manifestantes. Se desdobla y ejerce varias funciones, lo cual significa que cuando todas las cosas están en manos de la misma persona hay concentración de poder, totalitarismo.
¿Cuáles son los personajes fuertes del gobierno en este año?
Larrea fue el personaje más fuerte porque estuvo asociado al principal proyecto político del gobierno que era la asamblea. Y a pesar de eso Correa lo sacrifica lo cual es un error porque siempre en el país a los presidentes les han serruchado a sus hombres de confianza. Incluso a Febres Cordero, Borja, Sixto Durán, pero ha sido por intrigas de gente de afuera, y aquí resulta que son por serruchamientos internos. En este momento el hombre fuerte es el que está llevando a Correa hacia la línea fascista, y ese es Fernando Bustamante. Él coordina defensa, gobierno y relaciones exteriores, y se fueron los ministros de esas ramas. ¿Qué quiere decir eso? Que el señor Bustamante es un serrucho profesional, y además es un fascista porque después de que lo denuncia a Larrea de que no había reprimido en Dayuma es quien ordena la represión en Dayuma y el que ordenó la represión contra Nebot en la carretera. Ese es para mí el personaje gris detrás de Correa.
¿Cómo quedó la democracia en el país en el primer año de gobierno de Correa?
Muy mal porque seguimos viviendo un régimen de facto, a mi criterio se vive un régimen de facto desde 1997 cuando botaron a Bucaram. Se suponía que ese régimen iba a terminar con la revolución ciudadana, pero más de 5 millones de personas le dieron un mandato a la asamblea para que redacte una constitución y transforme el marco institucional del estado y la asamblea está haciendo esas funciones. Entonces se ha traicionado la revolución y el mandato del pueblo, porque el principio fundamental de la revolución ciudadana es la democracia participativa, no la representativa. La democracia representativa es aquella en la que los representantes del pueblo hacen lo que les da la gana, como hacía la partidocracia. Ahora está ocurriendo lo mismo, por eso para mí la peor estafa que se ha cometido es haber traicionado esa revolución ciudadana de una democracia participativa y haber pisoteado el mandato del 15 de abril. Correa traicionó la revolución ciudadana premeditadamente como lo hizo Chávez, al permitir que la asamblea legisle cuando ese no era el mandato.
Con ese panorama, ¿cuál es la expectativa para el 2008?
Pienso que el referéndum será un abuso porque es un paquetazo, creo que la constitución debería aprobarse en seis capítulos separados: derechos fundamentales, función ejecutiva, función legislativa, función judicial, órganos de control y regímenes seccionales y autónomos. De tal manera que si se dice no a uno de esos capítulos continúa en vigencia lo actual. Pero no hay alternativa, se presentará un libro de 200 páginas que nadie lo va a leer porque ni siquiera leyeron el estatuto que tenía 10 páginas, va a pasar que la gente irá como borregos. Creo que eso es un acto antidemocrático y es importante que la gente se de cuenta. Si gana el plebiscito habrá elección presidencial, pero si lo pierde es una situación interesante porque Correa tendría que renunciar. El panorama es bastante incierto y de esa incertidumbre se va a aprovechar Correa porque va a ofrecer lo único cierto: si pierdo vuelve la partidocracia. Entonces con el “cuco” de la partidocracia va a chantajear al pueblo para decir “yo soy el mal menor”. |