
Cuando en marzo del 2002 Ecuador adoptó el dólar como su moneda, entró en un camino sin retorno cuyo futuro era y es impredecible. Con admiradores y críticos la dolarización se ha mantenido.
Sin pretender efectuar un análisis de las ventajas o desventajas del sistema, lo que sí es real es que en una economía dolarizada la meta debe ser gastar menos dólares y obtener más, ya que con una balanza de pagos favorable la economía del país se mantendrá sana y se reducirán los males que la aquejan; desequilibrio social, carencia de servicios y por ende conflictividad.
Ecuador ha entendido entonces que bajo la dolarización debe luchar para alcanzar su progreso y crecimiento económico y social, alentando la inversión productiva que es lo único que genera el ingreso de divisas, para lo cual se ha preocupado y desde el año 2006 ha creado incentivos tributarios que, aunque en forma temporal y focalizada, allanen el camino para cumplir las metas de crecimiento.
Precisamente, mediante el establecimiento de estímulos tributarios, será posible atraer importantes montos de inversión destinados a la producción de bienes y servicios, a precios competitivos y de calidad, que generarían directa o indirectamente gran cantidad de empleo en el país.
Se pretende que al igual que otros países que han creado coherentemente estímulos tributarios y políticas de apertura a la inversión, lograr la generación de empleo, la investigación y la innovación empresarial, así como el incremento de la producción que coadyuve con el desarrollo humano, la estabilidad económica y el progreso.
Para ello se promulgó la Ley de Beneficios Tributarios para Nuevas Inversiones Productivas; Generación de Empleo y Prestación de Servicios, en cuyos 14 artículos se encuentran los pasos que deben seguir y respetar quienes deseen beneficiarse de esta ley.
Estos beneficios tributarios a las nuevas inversiones que se realicen en Ecuador están destinados exclusivamente a la generación hidroeléctrica nueva y la eléctrica no convencional, que produzca y venda a precios competitivos a nivel internacional; a la refinación e industrialización de hidrocarburos y a la producción de bienes de la petroquímica, cuyo proceso industrial demanda tecnología de avanzada; a la fabricación industrial de aparatos electrónicos de alta tecnología y de fibra óptica, y de otros dispositivos de comunicación digital y electrónica: al desarrollo, implementación y operación de centros de distribución regional de tráfico aéreo y/o carga de interconexión de los vuelos internacionales; a la construcción y operación de puertos de aguas profundas y de transferencia internacional de carga y contenedores; a la fabricación de maquinaria y equipos para uso agropecuario o agroindustrial inexistente en la actualidad en el país; y a la producción de bienes inexistentes a partir de procesos de transformación como consecuencia de inversiones agroindustriales nuevas.
Los beneficios tributarios se otorgarán únicamente a las personas jurídicas que se constituyan y a las empresas extranjeras que se domicilien legalmente en el país a partir de la vigencia de la ley y que tengan un capital social equivalente al 10% de inversión, y que se obliguen a invertir en las áreas físicas que se requieran para el proyecto, en las construcciones, maquinarias y equipos nuevos, con un monto mínimo de siete millones de dólares en unos casos, y de dos millones de dólares, en otros.
Toda empresa que se acoja a esta ley obtendrá los siguientes beneficios: exoneración del impuesto a la renta; exoneración del pago de los derechos arancelarios a las importaciones de maquinarias, equipos y repuestos nuevos y materia prima que no se produzca en el país, y que se requiera para la producción de los bienes y servicios; y exoneración total de los derechos e impuestos que gravan los actos constitutivos de las sociedades o compañías. Los beneficios tributarios se mantendrán durante el lapso de 10 años si las inversiones se realizan en las provincias de Guayas o Pichincha; y de 12 años en el resto del país.
Lo atractivo de la iniciativa y la seguridad que brinda a los inversionistas el dólar como moneda, han hecho que ya un consorcio de empresas españolas, ALINPORT, obtenga los beneficios de esta ley para la construcción de un puerto de aguas profundas cerca de Guayaquil, en la localidad de Posorja, por un monto aproximado de US$ 3000,000,000.
Podemos decir entonces, sin temor a equivocarnos, que antes de que termine este lustro Ecuador podrá convertirse en un país atractivo para los inversionistas productivos que obteniendo utilidades para sus inversiones contribuyan al desarrollo de nuestra economía. |