
Desde 1993 se crearon varias leyes que abrieron paso a la inversión extranjera y a partir de entonces Argentina suscribió 53 Tratados Bilaterales de Inversión entre los cuales se encuentran los siguientes países: Alemania, Austria, Australia, Bolivia, Canadá, Chile, China, Costa Rica, Dinamarca, Ecuador, España, Estados Unidos, Finlandia, Francia, Guatemala, Holanda, Italia, Jamaica, Malasia, México, Nicaragua, Panamá, Perú, Reino Unido, República Dominicana, Suecia, Suiza y Venezuela.
Los mencionados tratados dieron sus frutos por varios años, aunque la crisis originada en el año 2000 y desatada en el 2001 llevó a la devaluación del peso, quebranto de la estabilidad económica y a la total inseguridad jurídica. Lo anterior acarreó lógicamente la emigración de varios inversores que habían llegado al país debido a los tratados bilaterales que los favorecían.
Así las cosas, Argentina comentó a reorganizarse para atraer nuevamente a inversionista de otros países.
Actualmente el país se encuentra en vías de un considerable crecimiento económico (nótese que en el 2004 el índice fue de 9%; en el 2005 del 9,2%, en el 2006 del 8% y se estima el 7,8% para el 2007. El país fomenta la inversión extranjera con la creación de un marco legal apropiado y mantiene en vigor ciertos programas de incentivos.
Algunas formas de promoción de inversión que permite Argentina es la amortización acelerada para maquinarias, equipos y obras de infraestructura que estén destinadas a proyectos de inversiones y la devolución del impuesto al valor agregado o IVA (Impuesto sobre el consumo; venta de cosas muebles, locación y prestación de obras y servicios, importación definitiva de cosas muebles y servicios), originado en la compra de bienes de capital integrantes de un proyecto de inversión.
A ello hay que agregar que tiene diseñada una serie de programas de incentivo de reducción a 0% de los aranceles de importación de bienes de capital nuevos (rige hasta diciembre del 2008); reducción de la alícuota del IVA para la venta e importación de bienes de capital terminados y de bienes de informática y telecomunicaciones (partes y componentes) terminado; importación de bienes integrantes de grandes proyectos de inversión (destinados a disminuir el costo de la inversión mediante la reducción arancelaria de los bienes de capital importados estableciendo 0% de derecho de importación a los bienes que integren una línea completa y autónoma); régimen de leasing (posibilita el alquiler con opción de compra en bienes muebles, inmuebles, marcas, patentes o modelos industriales y software); aduana factoría (ampliación y simplificación del sistema de admisión temporaria permitiendo que las empresas acogidas al régimen importen mercadería, equipos, etc. Y los incorporen a productos destinados a la exportación, los reexporten sin transformación o los importen para consumo sin pagar tributo hasta que se completen las operaciones. Para esto se establecen plazos de permanencia entre uno y tres años); régimen forestal; régimen de promoción del software y servicios informáticos; promoción del turismo y otros regímenes similares ofrecidos a nivel provincias para cualquier clase de inversión.
Cabe citar además que se otorga un régimen especial fiscal y aduanero a Tierra del Fuego, eximiendo a toda persona física o jurídica de todo impuesto nacional por operaciones que se realicen en la zona, considerada Área Aduanera Especial, y que es propicia para toda empresa nacional y extranjera debido a la cantidad de beneficios que otorga.
Por último corresponde mencionar la existencia de nueve Zonas Francas en el país ubicadas en las provincias de: Buenos Aires, Chubut, Córdoba; La Pampa, Mendoza, Misiones, Salta, San Luís y Tucumán. Estas zonas, por ser territorio extra aduanero, permiten que las mercaderías, productos e insumos ingresen -y permanezcan por un máximo de uno a tres años- sin tributar impuestos, tasas o derechos de importación y exportación. Así se impulsa el comercio doméstico y extranjero, y la actividad exportadora y re-exportadora.
Argentina es un país que podría crecer constantemente, porque además de los incentivos a la inversión mencionados, tiene acceso competitivo a mercados internacionales, es un país en donde existe fuerza laboral calificada y competente, cuenta con una infraestructura desarrollada y abundantes recursos naturales, posee bajos costos directos e indirectos para invertir, tiene una estructura industrial diversificada y moderna, y no tiene conflictos religiosos ni étnicos.
Argentina es un atractivo país para toda persona o empresa extranjera que pretenda invertir. |